Qué joda es encontrar psicólogo/a en esta ciudad porteña. Hace poco empecé la búsqueda, sin éxito hasta ahora. No hay nada peor para un entrevistador que ser entrevistado, asumo este defecto profesional, no puedo evitar auditar a mi interlocutor
¿Les había contado que soy head-hunter? Aunque la mayor parte de mi trabajo actual está dedicado a otros menesteres, el zorro pierde el pelo pero no las mañas
.
En lo que va de la semana ya he tomado dos sesiones con distintos profesionales, ninguno me convenció. El primero por eso de pagame primero que después vemos
y la segunda porque experiencia de vida le falta como diez años….. luz.
Sobre este último “requisito” a quien le parezca que no tiene relación con la materia le digo que yo también creía lo mismo. No, no son conocimientos divorciados. Cómo puede un profesional “analizar” a un “paciente” sin la debida experiencia que dan las vivencias personales? Dar consejos es más fácil cuando sos novato, con una amiga tenemos una frase que se ajusta al caso: “no hay mejor madre que la que no tuvo hijos”, bueno pues no tengo tiempo para escuchar clichés aprendidos por estos “JP-jóvenes profesionales” ni ganas de capacitar gratis, qué joder si al final los pacientes son los que los enriquecen monetaria y cognitivamente.
¿Qué busco? Alguien que aunque sea joven haya tenido problemas, jodidos, serios, complicados; ejemplos: haber estado desempleado, tener hijos o padres con dificultades, tener que divorciarse, haber estado enfermo o desesperanzado, haber perdido un ser querido. No creo en la compresión exclusivamente académica.
¿Qué NO busco? Un/a profesional que, mientras estoy relatando mis problemas, me recorra de pies a cabeza emparentándome con un preconcepto. Que me explique que “en esta capital la gente está acelerada” o “en las provincias se duerme la siesta” (una ge-nia-li-dad). Que me aconseje “esto lo tiene que resolver ya mismo” (ajá, y para qué te creés que te lo estoy contando?). Que se le caiga la mandíbula inferior
cuando le confieso qué hago o qué soy (esto lo dejo para cuando ya ha hecho de mi su “esquemita”) y me proponga profundizar esos temas en la próxima sesión (claro, así tienen tiempo de buscar en la biblioteca o consultar a sus colegas).
Voy a seguir buscando, de veras necesito una oreja experta, no soy un monstruo tampoco, la mejor definición que he recibido ha sido la de mi hija Sofía: “sos rara, ché”, pero DARSE CUENTA NO ES SUFICIENTE…![]()
Bad
bernabe
Como en el tango: ¡Pucha, que sos divertida!
Besos