Y acá estoy, de nuevo. Todavía no he entrado en los blogs de mis amigos, poco a poco iré retomando la vida blogger.

Les cuento que la mudanza fue durante el fin de semana que acá llovió una enormidad, los muebles llegaron mojados, yo quedé con una fatiga de la que todavía no me recupero totalmente. Sigo acomodando, limpiando y pintando el departamento, es tan grande¡ Y tan viejo: dicen que en este piso vivió el Coronel Perón cuando la conoció a Eva Duarte, hace casi 70 años, pero no sé si era este departamento o el de mi vecino, las malas lenguas dicen que fue en el mío. Como decía, es antiguo, pero tan bien cuidado y tranquilo, una joyita, y todo funciona correctamente, y lo que no, el encargado, que es una solícita persona, ayuda a repararlo.

Hoy he venido a la oficina sabiendo que estaré sola. Temporariamente estoy sin internet en casa.

Me he puesto a navegar buscando un nuevo colegio para mi hija menor, quien a dos días de iniciar las clases me dió la noticia que no piensa pisar nuevamente la escuela que le elegí. Entiendo sus razones emocionales, la verdad me dejé llevar por la practicidad de la cercanía del establecimiento y de un egreso en menos años que las demás instituciones. Tiene razón, qué joder, si al final la experiencia la va a hacer ella. Si le hubiera hecho caso a mi hijo cuando me dijo "la vas a cagar"...

Acabo de tomar una cervecita bien fría, hoy me he propuesto nada-de-estrés, escucho musiquita que me gusta para estos momentos, mientras estoy chateando con ansiosos desconocidos (aumentando la lista de amantes frustrados, jeje), leyendo y opinando en lanacion.com, boludeando bah, y tambien contestando mails de mis amigos, leyendo curricula de postulantes, mientras sigo midiendo distancias y buscando direcciones en los mapas.

Cuánto para contarles¡ Han pasado tantas cosas¡ Los he extrañado. Los visitaré a cada uno.

Un abrazo fuerte,

Bad